Las Pechakuchas: una herramienta innovadora para la comunicación en el aula.
Por Manuel Mota.
En el ámbito educativo, la innovación metodológica es clave para fomentar la participación activa del alumnado y potenciar sus competencias comunicativas. En este contexto, las presentaciones tipo PechaKucha se han convertido en una herramienta eficaz para desarrollar la capacidad de síntesis, la claridad expositiva y la organización de ideas.
El formato PechaKucha se basa en una estructura sencilla pero exigente: 20 diapositivas proyectadas durante 20 segundos cada una, lo que da como resultado una presentación total de 6 minutos y 40 segundos. Este modelo, originado en el ámbito del diseño creativo, plantea un desafío significativo para el orador, ya que las diapositivas avanzan automáticamente y el presentador debe adaptar su discurso con precisión al ritmo establecido.
Esta limitación temporal obliga a una preparación rigurosa y a una reflexión profunda sobre el contenido. Cada diapositiva debe transmitir una idea clara y concreta, evitando la sobrecarga de información. De este modo, el formato fomenta la selección cuidadosa de los conceptos más relevantes y promueve la comunicación eficaz.
En el laboratorio, los alumnos han experimentado este tipo de presentaciones como una nueva forma de narrar y compartir conocimientos. La experiencia ha demostrado que las sesiones se vuelven más dinámicas, ágiles y atractivas, tanto para quien expone como para quien escucha. La estructura cerrada del tiempo no limita la creatividad; por el contrario, la potencia al obligar a estructurar el mensaje con mayor precisión.

Incorporar las Pechakuchas en el aula supone, por tanto, una oportunidad para fortalecer competencias esenciales como la síntesis, la planificación, la gestión del tiempo y la expresión oral. Se trata de una metodología que no solo dinamiza las clases, sino que también prepara al alumnado para contextos profesionales en los que la comunicación clara y concisa resulta fundamental.
Animamos a docentes y estudiantes a explorar este formato y a atreverse a experimentar con él. Las Pechakuchas demuestran que, en ocasiones, menos tiempo puede traducirse en mayor impacto comunicativo.
